La carrera política de Gerardo Sánchez Zumaya suma un nuevo episodio de controversia tras la publicación de un reportaje de Reporte Índigo que recupera denuncias presentadas ante instancias federales y lo identifica como presunto líder de una organización vinculada con operaciones de lavado de dinero, defraudación fiscal y comercialización ilícita de hidrocarburos provenientes de Pemex.
La investigación sostiene que la presunta red habría operado mediante empresas fachada, prestanombres y familiares cercanos, utilizando facturación por miles de millones de pesos y recursos canalizados a diversas compañías. Además, refiere vínculos con instalaciones estratégicas de Pemex y empresas ubicadas en Texas.
El reportaje señala que entre 2022 y 2024 un grupo de al menos quince personas habría emitido comprobantes fiscales superiores a 15 mil millones de pesos, aunque las denuncias afirman que no contaban con patrimonio, infraestructura ni capacidad económica para respaldar esas operaciones.
En medio de su intención de convertirse en candidato a la gubernatura de San Luis Potosí, Sánchez Zumaya enfrenta un escenario donde los señalamientos vuelven a ocupar los reflectores y mantienen abierto el debate sobre la relación entre su trayectoria empresarial y sus aspiraciones políticas.