El empresario Gerardo Sánchez Zumaya, aspirante del Partido del Trabajo a la gubernatura de San Luis Potosí, fue señalado en un reportaje de Reporte Índigo como presunto líder del denominado "Grupo GESA", una organización que, de acuerdo con la publicación, habría operado entre 2019 y 2024 un esquema de lavado de dinero, fraude fiscal y extracción ilícita de hidrocarburos de instalaciones de Pemex, con beneficios superiores a mil 100 millones de dólares.
Según el reportaje, la presunta red utilizaba empresas fachada y prestanombres, incluidos familiares y personas cercanas, para emitir comprobantes fiscales por montos millonarios sin respaldo industrial ni capacidad económica. Posteriormente, los recursos eran transferidos entre distintas sociedades hasta llegar a empresas ubicadas en Nuevo León, Coahuila y Texas, donde presuntamente se ocultaba el origen del dinero.
Las investigaciones citadas también sostienen que la organización habría infiltrado instalaciones estratégicas de Pemex, como la Terminal Marítima de Dos Bocas y diversas refinerías, para extraer derivados del petróleo sin registro. Estas acusaciones llevaron, según el texto, a que Morena negara a Sánchez Zumaya el registro para la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación.
Aunque Morena rechazó su incorporación al proceso interno, el Partido del Trabajo decidió abrirle las puertas para competir por la gubernatura de San Luis Potosí. Sin embargo, el cúmulo de señalamientos vuelve a colocar su imagen en el centro de la controversia rumbo al proceso electoral.