Las declaraciones realizadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la conferencia matutina volvieron a colocar en la discusión pública la actuación de Enrique Galindo Ceballos cuando encabezó la Policía Federal. Al recordar los acontecimientos de Nochixtlán y los desalojos de maestros ocurridos en 2016, el Gobierno Federal revivió uno de los capítulos más polémicos relacionados con el actual alcalde de San Luis Potosí.
Los hechos mencionados por la mandataria ocurrieron durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, periodo en el que Galindo ocupaba una de las principales responsabilidades en materia de seguridad. Organizaciones de derechos humanos y diversos informes documentaron que los operativos dejaron víctimas mortales y decenas de heridos, convirtiéndose en una referencia obligada al analizar las políticas de seguridad implementadas en aquella administración.
Además de los sucesos en Oaxaca, el texto recuerda otros episodios registrados en Michoacán que derivaron en fuertes cuestionamientos hacia el desempeño de la corporación federal. Estas referencias resurgen en un contexto donde Galindo Ceballos mantiene presencia política constante fuera de la capital potosina y continúa siendo mencionado como una figura con aspiraciones para buscar nuevos espacios de poder.
Mientras Morena impulsa un discurso centrado en el diálogo y la atención de conflictos sociales por vías distintas a la confrontación, los antecedentes recordados desde la Presidencia vuelven a colocar bajo la lupa la trayectoria de Galindo Ceballos, generando nuevas preguntas sobre el legado que dejó durante su paso por las instituciones federales de seguridad.