La narrativa de eficiencia impulsada por Enrique Galindo Ceballos enfrenta nuevos cuestionamientos luego de que el propio alcalde reconociera que proyectos anunciados desde hace años continúan sin ejecutarse. El caso más reciente es el Skate Park, obra presentada como una prioridad para la ciudad y que, nuevamente, fue reprogramada bajo el argumento de que existen retrasos derivados de observaciones de la Contraloría estatal.
El presidente municipal aseguró que algunas licitaciones ya fueron liberadas y que la inversión prevista oscila entre 12 y 14 millones de pesos. No obstante, evitó precisar por qué su administración no ha podido corregir los señalamientos técnicos y administrativos que mantienen detenidos varios procedimientos. En cambio, insistió en responsabilizar a otras instancias y aseguró que los atrasos obedecen a factores ajenos a su gobierno.
La contradicción resulta inevitable. Apenas recientemente, el Cabildo autorizó la contratación de un crédito por 200 millones de pesos con el argumento de detonar infraestructura y acelerar obras para beneficio de la población. Sin embargo, la capital continúa sin nuevos proyectos de impacto visibles, mientras persisten dudas sobre la capacidad operativa del Ayuntamiento para concretar aquello que anuncia con frecuencia.
A ello se suma el tema del desazolve y las inundaciones. Aunque Galindo destacó recorridos preventivos y acciones en zonas de riesgo, cada temporada de lluvias vuelve a exhibir problemas recurrentes en distintos puntos de la ciudad. El alcalde atribuyó incluso las afectaciones registradas en la salida a Guadalajara a deficiencias heredadas y volvió a señalar a la Contraloría como obstáculo.
En medio de versiones que lo colocan como una figura cercana a Morena con aspiraciones políticas futuras, crecen los cuestionamientos sobre si la administración capitalina está enfocada en resolver problemas o en encontrar nuevos responsables de ellos