El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, volvió a colocarse en el centro de la polémica luego de encabezar un desayuno con integrantes de medios de comunicación en el Club La Lonja, donde aseguró respaldar la libertad de expresión y se definió como amigo de periodistas y reporteros. El acto ocurrió mientras distintas zonas de la capital continúan resentidas por problemas de infraestructura como inundaciones y baches ocasionados por las lluvias recientes.
En su intervención, el presidente municipal hizo referencia a personas que, según él, operan políticamente bajo la figura de comunicadores, colocándolas al mismo nivel que periodistas que ejercen la profesión con ética. No obstante, evitó mencionar las ocasiones en las que su administración ha sido señalada por presuntamente obstaculizar o castigar expresiones críticas hacia el gobierno municipal.
Los cuestionamientos incluyen el despido de Erika Tapia tras denunciar supuestos abusos y corrupción al interior del Ayuntamiento; las restricciones denunciadas por la periodista Ana Dora para acceder a eventos públicos efectuados en inmuebles cerrados; y los obstáculos que, según lo expuesto, enfrentó Margarita Zacarías en el ejercicio de su labor informativa durante 2024. Además, el encuentro se realizó en un contexto donde el nombre de Galindo comienza a aparecer en escenarios políticos vinculados indirectamente con Morena rumbo a futuros procesos electorales.
La situación ha abierto un debate sobre la congruencia entre el discurso oficial y las acciones atribuidas a la administración capitalina. Mientras el alcalde reivindica públicamente la defensa de la libre expresión, persisten reclamos de quienes consideran que las voces incómodas para el poder municipal no han recibido el mismo trato que el proclamado desde el micrófono.