La discusión del llamado “Plan B” de la reforma electoral enfrenta un escenario incierto en el Congreso mexicano, donde Morena y sus aliados han entrado en conflicto por diferencias clave, principalmente sobre la fecha de la consulta de revocación de mandato, lo que ha frenado los avances de la iniciativa.

El desacuerdo central radica en que Morena propone realizar la consulta el mismo día de la jornada electoral del próximo año, mientras que el Partido del Trabajo y sectores del Partido Verde sostienen que el acuerdo original contemplaba llevarla a cabo en agosto, generando tensiones dentro del bloque oficialista.

El senador Alberto Anaya reconoció que el debate continúa abierto, evidenciando la falta de consenso, mientras que desde la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal advirtió que los aliados deberán asumir su responsabilidad si no se alcanzan acuerdos, lo que refleja un distanciamiento entre las fuerzas que respaldaban la propuesta.

Ante este panorama, el Plan B se mantiene en una fase crítica, con plazos inciertos y la posibilidad de que no avance si persisten las diferencias internas dentro del oficialismo.

El Partido Acción Nacional acusó en Yucatán a Morena de utilizar una denuncia en su contra como estrategia para desviar la atención de su desempeño como gobierno, según declaró el dirigente estatal panista Álvaro Cetina Puerto, quien afirmó que estas acciones responden a la falta de resultados en la entidad.

De acuerdo con el líder del PAN, la denuncia presentada por Morena por el evento “Del lado de la gente” busca encubrir problemas que, asegura, persisten en el estado, al comparar la situación con equipos deportivos que, al ir perdiendo, prefieren reclamar decisiones en lugar de mejorar su desempeño.

El dirigente panista sostuvo que esta estrategia responde a un contexto marcado por señalamientos sobre desabasto de medicamentos, falta de citas médicas, colonias sin agua potable, apagones y pérdida de empleos, lo que, desde su perspectiva, ha generado inconformidad entre la población.

En este escenario, el PAN considera que las acusaciones forman parte de un intento por evadir responsabilidades, al señalar que resulta más sencillo culpar a otros actores políticos que atender las problemáticas que enfrenta la ciudadanía.

Morena decidió poner en pausa la discusión del Plan B de la reforma electoral en el Senado, luego de que los presidentes de las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, Óscar Cantón Zetina y Enrique Inzunza, informaran en Ciudad de México que el análisis del dictamen se pospone hasta nuevo aviso, sin una fecha clara para su reanudación.

De acuerdo con lo señalado, la decisión se tomó bajo el argumento de que continúa el diálogo en torno a la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque el retraso ocurre en un momento clave del proceso legislativo, lo que genera incertidumbre sobre los tiempos de aprobación.

Los legisladores indicaron que siguen escuchando distintas posturas para mejorar el contenido del dictamen, en un intento por ajustar la propuesta antes de su discusión formal en comisiones, sin descartar la posibilidad de convocar a un periodo extraordinario para abordar el tema.

Además, Cantón Zetina señaló que se tenía prevista una reunión con la presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, y otros consejeros, la cual no se llevó a cabo debido a la ausencia de los funcionarios, lo que también influyó en el aplazamiento del debate.

El diputado local Fernando Alférez, integrante de Morena, se convirtió en el centro de la polémica tras emitir un comentario durante la discusión sobre lactarios que fue considerado ofensivo por diversos sectores.

La declaración, realizada en el Congreso de Aguascalientes, se viralizó rápidamente en redes sociales, donde usuarios y colectivos reprocharon el tono del legislador, calificándolo como una falta de sensibilidad frente a un tema que involucra derechos y necesidades de mujeres en entornos educativos.

De acuerdo con las críticas, la expresión no solo desvió el enfoque de la iniciativa, sino que fue percibida como una burla que resta importancia a la creación de espacios adecuados para la maternidad, generando exigencias de disculpa pública y posicionamientos claros.

En este contexto, el silencio tanto del legislador como del partido ha sido señalado, mientras surgen lecturas políticas que vinculan indirectamente a perfiles como el de Enrique Galindo Ceballos dentro del espectro de Morena, en medio de cuestionamientos sobre la seriedad del debate público.

Las acciones de bacheo implementadas por el Ayuntamiento encabezado por Enrique Galindo Ceballos han sido cuestionadas por habitantes de la capital, quienes señalan deficiencias en la calidad de los trabajos realizados en distintas vialidades, particularmente en zonas como Laneros y Tejedores, en la colonia Manuel José Othón.

De acuerdo con los vecinos, las labores consisten únicamente en rellenar los baches con grava y chapopote, lo que representa una solución temporal que se deteriora en pocos días, sin atender de fondo el problema del deterioro de las calles.

A pesar de estas críticas, la administración municipal continúa difundiendo estas acciones en redes sociales como avances relevantes, lo que ha generado inconformidad entre ciudadanos que consideran que se privilegia la imagen pública sobre la efectividad de las obras.

En este contexto, surgen cuestionamientos hacia figuras cercanas a Morena, donde el nombre de Galindo Ceballos comienza a mencionarse indirectamente, mientras persiste la percepción de que el programa responde más a una estrategia de comunicación que a una solución real.