Apenas dos días después de que Enrique Galindo Ceballos presentara un balance positivo de su administración durante su Informe de Gobierno, una jornada de lluvias volvió a poner a prueba la movilidad y la infraestructura urbana de San Luis Potosí. Durante la noche se reportaron calles anegadas, pasos a desnivel con acumulaciones de agua, vehículos varados y congestionamientos en puntos como avenida Salvador Nava Martínez, Acceso Norte, la zona de la Alameda y Universidad.
El episodio volvió a poner bajo la lupa los problemas de infraestructura pluvial y movilidad que persisten durante la temporada de lluvias, pese a que el gobierno municipal ha difundido avances en materia de mejoramiento urbano y asegura haber intervenido más de 260 calles y avenidas durante los últimos cinco años. El contraste resulta evidente: mientras el informe mostró una visión favorable de las condiciones de la capital, las precipitaciones volvieron a evidenciar complicaciones para quienes diariamente utilizan las vialidades.
Además, la lluvia no llegó como una sorpresa. Protección Civil había advertido previamente sobre la posibilidad de precipitaciones fuertes a muy fuertes en la zona Centro, con riesgo de encharcamientos y afectaciones a la circulación. El antecedente tampoco es menor, pues el pasado 14 de septiembre otra lluvia de aproximadamente media hora provocó inundaciones y complicaciones en Venustiano Carranza, Himno Nacional, el entonces cerrado bulevar Jacobo Payán y el Centro Histórico.
Así, apenas días después del informe municipal, la realidad en las calles volvió a contrastar con el balance presentado por Galindo: para los automovilistas que quedaron atrapados entre el agua y el congestionamiento, la evaluación de una ciudad funcional ocurrió lejos del escenario del informe y directamente detrás del volante.