Una investigación de Ciudadanos Observando puso bajo la lupa la agenda de viajes de Enrique Galindo Ceballos al señalar que, entre octubre de 2021 y septiembre de 2026, el alcalde realizó al menos 25 viajes fuera del municipio: 15 internacionales y 10 nacionales. De acuerdo con la investigación, estos desplazamientos representan aproximadamente 181 mil kilómetros recorridos y al menos 71 días de agenda fuera de la capital potosina, mientras el Ayuntamiento los ha presentado como parte de una estrategia de promoción y vinculación internacional.
El cuestionamiento central no está en los viajes por sí mismos, sino en la falta de información pública que permita medir sus resultados. La investigación señala que no existe una cuenta consolidada sobre el costo de cada gira, sus comitivas o quién cubrió boletos, hospedaje y otros servicios. Además, aunque Galindo ha sostenido que paga personalmente sus viajes y no solicita viáticos, existen reportes sobre gastos relacionados con acompañantes y actividades como FITUR; información periodística también ha documentado recursos públicos vinculados con viajes de regidores a esa feria.
El reporte también cuestiona que la intensa actividad internacional pueda medirse con resultados concretos para la ciudad, al señalar que no encontró documentación pública de ONU Turismo que confirme algunos acuerdos difundidos por el gobierno municipal. A esto suma el dato de que la ocupación hotelera de la capital habría pasado de 55.0% en 2023 a 53.4% en 2025, aunque ese indicador por sí solo no permite atribuir los cambios a los viajes del alcalde.
Así, la principal interrogante que deja la investigación es qué beneficios concretos ha obtenido San Luis Potosí a cambio de una agenda exterior que, según el propio reporte, coloca a Galindo como el alcalde con más viajes dentro de una muestra de 19 gobiernos municipales y demarcaciones revisadas. Más que contar kilómetros o destinos, el reclamo apunta a una rendición de cuentas que permita conocer, con documentos e indicadores, qué resultados dejaron esas giras.
Las obras iniciadas por el Ayuntamiento de San Luis Potosí en el pasaje González Bocanegra, esquina con Morelos, se han convertido en un problema para los comerciantes de la zona, quienes denuncian que los trabajos permanecen inconclusos y dificultan el acceso a sus negocios. De acuerdo con los afectados, esta situación también ha reducido el paso de posibles compradores, complicando aún más la actividad comercial en el Centro Histórico.
El problema se vuelve mayor con las lloviznas, pues el agua se acumula en las áreas donde se realizaron los trabajos y termina cubriendo hoyos, desniveles y otras irregularidades del terreno. Al quedar ocultas, estas condiciones representan un riesgo para los peatones que transitan por el lugar, quienes podrían sufrir alguna caída al no distinguir los desperfectos.
Mientras las obras continúan sin una conclusión clara, los comerciantes tienen que lidiar diariamente con accesos complicados y una menor circulación de clientes. La situación coloca nuevamente bajo cuestionamiento la ejecución de los trabajos municipales, particularmente porque una intervención que debería mejorar las condiciones del Centro Histórico está terminando por convertirse en un obstáculo para quienes trabajan en la zona.
Ante este panorama, los comerciantes demandan al Ayuntamiento encabezado por Enrique Galindo Ceballos agilizar los trabajos, concluirlos y liberar los accesos. La exigencia es directa: que las obras dejen de afectar la actividad comercial y que el proyecto cumpla finalmente con el objetivo de mejorar el espacio, en lugar de mantener bloqueados los accesos y generar riesgos para quienes transitan por el pasaje González Bocanegra.