La aparición de varias narcomantas este lunes en distintos puntos y comunidades de Tempoal, Veracruz, generó tensión en el municipio al incluir amenazas contra el alcalde Martín Meraz Argüelles. Los mensajes también mencionaron de manera explícita al empresario potosino Gerardo Sánchez Zumaya y a su padre, Hilario Sánchez, colocando nuevamente al aspirante a la gubernatura de San Luis Potosí en el centro de la conversación pública.
El episodio ocurre mientras Sánchez Zumaya ha incrementado su exposición política con miras a buscar la gubernatura potosina, y cobra especial relevancia por los vínculos políticos que se atribuyen al alcalde de Tempoal con su entorno. Así, una serie de mensajes aparecidos fuera de San Luis Potosí terminó salpicando directamente el proyecto político del empresario.
Pero hay un pequeño detalle que obliga a bajar el volumen de cualquier conclusión: hasta ahora, ninguna autoridad ha validado el contenido de las mantas ni ha confirmado los señalamientos que aparecen en ellas. Su origen y autoría permanecen sin esclarecer, por lo que las acusaciones deben entenderse únicamente como parte del contenido de mensajes cuya autenticidad y propósito todavía son investigados.
Mientras la Fiscalía busca determinar quién colocó las narcomantas y cuál fue la intención detrás de ellas, Sánchez Zumaya queda nuevamente bajo los reflectores. El golpe político resulta incómodo: justo cuando busca posicionarse rumbo a 2027, un episodio ocurrido en Veracruz vuelve a colocar su nombre en una polémica que, por ahora, carece de confirmación oficial.
Una supuesta campaña contra la senadora Ruth González Silva quedó en entredicho luego de que circulara información que pretendía relacionarla con el uso de un jet privado. Sin embargo, de acuerdo con el texto, la aeronave señalada pertenece a la familia del exgobernador Marcelo de los Santos Fraga y anteriormente incluso fue utilizada para trasladar desde Guanajuato al expresidente Vicente Fox Quesada a San Luis Potosí, con motivo de la Feria de la Proveeduría realizada los días 13 y 14 de agosto.
El señalamiento contra la senadora del Partido Verde comenzó a perder fuerza al comparar las fotografías de la aeronave, pues las mismas fuentes citadas en el texto sostienen que se trata del avión vinculado con la familia del exmandatario. La acusación, presentada como parte de una disputa política rumbo a la gubernatura, terminó poniendo más atención sobre quienes difundieron la versión que sobre la propia legisladora.
De acuerdo con las fuentes mencionadas, detrás de la difusión estarían creadores de contenido y comentaristas relacionados con un aspirante que no ha conseguido el respaldo de la dirigencia del partido oficialista para competir por la gubernatura. Así, ante la falta de elementos para sostener el señalamiento, la polémica terminó girando alrededor de una aeronave que, según la información disponible en el texto, no estaría relacionada con los traslados de Ruth González.
El episodio se suma al ambiente de confrontación que ya comienza a rodear la sucesión estatal. El analista político Edgardo Pérez Alvelais, citado en el texto, advirtió sobre el inicio de los llamados “juegos del hambre”, escenario en el que podrían aparecer campañas negras contra distintos adversarios. Por ahora, el jet terminó siendo protagonista de una acusación que, al menos con los datos presentados, parece haberse estrellado contra su propia versión.