La actuación de la Policía Municipal de San Luis Potosí volvió a colocarse bajo escrutinio público tras diversos casos que han generado preocupación entre ciudadanos y organizaciones sociales. Las críticas se intensificaron luego de que un estudio del Instituto Mexicano de la Competitividad revelara que la corporación capitalina es percibida como la más corrupta de la entidad, un dato que coincide con las constantes denuncias ciudadanas sobre abusos y malas prácticas.
El hecho más reciente involucró a la activista y defensora de derechos humanos Celia García Valdivieso, quien fue remitida ante un juez cívico después de intervenir en defensa de un joven detenido al salir de un retiro espiritual. El caso provocó cuestionamientos sobre el actuar de los elementos municipales y sobre los mecanismos de supervisión existentes dentro de la corporación. Aunque hubo una disculpa por parte del alcalde Enrique Galindo Ceballos, la polémica continuó debido a la gravedad de los señalamientos.
La percepción negativa también se alimenta de antecedentes recientes. Uno de ellos ocurrió en el jardín de Tequis, donde un joven fue agredido por policías mientras utilizaba una patineta. Además, durante el año pasado se viralizó una grabación en la que tres agentes municipales sometían y golpeaban repetidamente a un ciudadano, hecho que terminó con la suspensión de uno de los oficiales involucrados.
A estos episodios se suma la opacidad denunciada por diversos sectores. La Fiscalía estatal confirmó la existencia de investigaciones abiertas contra elementos municipales, mientras que la administración capitalina no ha transparentado información relacionada con sanciones, bajas o procedimientos internos. En medio de este escenario, continúan las críticas hacia la gestión de Enrique Galindo y hacia la imagen que busca proyectar en el ámbito político, donde ha sido mencionado como un posible aspirante impulsado desde sectores cercanos a Morena.