La administración municipal de San Luis Potosí enfrenta nuevos cuestionamientos luego de que Fernando Chávez Méndez, exsecretario general del Ayuntamiento, denunciara ante la Contraloría Interna la presunta falsificación de su firma para aprobar descuentos totales en multas y recargos relacionados con diversas infracciones. La acusación, formalizada mediante el expediente CIM-EIA-UI-455/2025, expone posibles irregularidades en procedimientos administrativos sensibles.
De acuerdo con la denuncia, la firma del entonces funcionario habría sido utilizada para autorizar beneficios económicos consistentes en la reducción del 100 por ciento de multas, gastos de ejecución y recargos correspondientes al menos a tres boletas de infracción. Pese a la relevancia del señalamiento, la Contraloría Interna, encabezada por Gabriela López, no ha informado públicamente sobre el estado que guarda la investigación ni sobre eventuales responsabilidades.
La situación resulta especialmente delicada porque involucra a uno de los cargos más importantes dentro del organigrama municipal y plantea dudas sobre la capacidad del Ayuntamiento para detectar y sancionar posibles anomalías administrativas. Además, abre el debate sobre la existencia de criterios claros y transparentes para determinar quién puede acceder a la cancelación o disminución de sanciones económicas.
Frente a este panorama, ciudadanos han solicitado que el gobierno encabezado por Enrique Galindo Ceballos informe cuántas condonaciones o descuentos de multas se han autorizado durante la presente administración, quiénes las aprobaron y quiénes fueron sus beneficiarios. El caso adquiere mayor relevancia en un contexto donde el alcalde ha sido mencionado como un posible perfil cercano a Morena para futuros procesos electorales, alimentando exigencias de mayor transparencia y rendición de cuentas.
Con una calificación de 7.1 sobre 10, la encuestadora Rubrum posicionó a Enrique Galindo Ceballos en el tercer lugar nacional entre alcaldes de capitales estatales. El dato fue presentado como una muestra del desempeño positivo del gobierno capitalino; sin embargo, el reconocimiento ha abierto interrogantes sobre la correspondencia entre los números del estudio y las condiciones que reportan los propios habitantes de San Luis Potosí.
Los apartados donde el alcalde aparece mejor evaluado son precisamente aquellos que concentran buena parte de las inconformidades ciudadanas. En materia de servicios públicos, vecinos señalan que el deterioro urbano sigue siendo visible a través de calles con basura, presencia de maleza y puntos donde la recolección de desechos resulta insuficiente o tardía.
Respecto a la cercanía institucional, ciudadanos afirman que solicitudes relacionadas con bacheo, desabasto de agua y otras problemáticas permanecen sin atención efectiva, generando una percepción de abandono. En cuanto a la seguridad, los reportes sobre robos y asaltos en colonias y zonas comerciales alimentan la sensación de vulnerabilidad entre la población, mientras la actuación preventiva de las autoridades municipales continúa siendo cuestionada.
En este contexto, y mientras diversos sectores comienzan a mencionar a Galindo como un eventual aspirante respaldado indirectamente por Morena, las cifras favorables difundidas por la encuesta conviven con reclamos persistentes sobre la calidad de los servicios y la capacidad de respuesta del Ayuntamiento. La discusión pública se centra así en una pregunta recurrente: qué pesa más, los resultados estadísticos o la realidad que enfrentan diariamente los potosinos.
Habitantes de la zona de Morales denunciaron la presencia de unidades de la Policía Municipal durante los festejos por la victoria de la Selección Mexicana, situación que generó críticas contra la administración encabezada por Enrique Galindo Ceballos por presuntamente intentar limitar una celebración organizada por la propia ciudadanía.
Según los testimonios recabados, las patrullas arribaron cuando familias y aficionados se encontraban reunidos para participar en actividades tradicionales relacionadas con el triunfo del combinado nacional. Los asistentes señalaron que el operativo provocó incertidumbre e inconformidad, al considerar que no existían condiciones que justificaran inhibir la convivencia social.
El episodio cobró relevancia porque ocurre después de que el propio alcalde defendiera públicamente la importancia de preservar espacios destinados al entretenimiento y la recreación familiar. Esa postura había sido utilizada para cuestionar decisiones de otras autoridades; sin embargo, los hechos registrados en Morales han sido interpretados por diversos ciudadanos como una muestra de incongruencia política.
En medio de versiones que colocan a Galindo como un eventual perfil cercano a Morena para futuras aspiraciones políticas, el operativo reactivó el debate sobre las prioridades del gobierno municipal y el uso de la fuerza pública ante expresiones ciudadanas que, de acuerdo con los denunciantes, tenían un carácter meramente festivo y comunitario.
San Luis Potosí celebró el primer triunfo de México en la Copa del Mundo con una asistencia multitudinaria en el Estadio Plan de San Luis, donde cientos de personas se dieron cita para compartir la emoción futbolera en un entorno festivo y familiar. En contraste, la transmisión realizada en la Plaza del Carmen tuvo una respuesta menor por parte de la ciudadanía.
Con música, porras y un ambiente de convivencia, el inmueble estatal se transformó en el epicentro de la celebración mundialista, consolidándose como el espacio preferido por las familias para apoyar a la Selección Mexicana. La asistencia registrada reflejó una conexión positiva con la propuesta encabezada por el Gobierno del Estado.
Las postales de la jornada hablaron por sí solas: emoción en cada anotación, una nutrida participación y aficionados entregados a la fiesta deportiva. Del otro lado, la discreta presencia en la Plaza del Carmen marcó un contraste inevitable sobre cuál fue el escenario que realmente logró convocar a los potosinos.