La crisis de agua en la capital potosina volvió a quedar en evidencia luego de que el alcalde Enrique Galindo Ceballos asegurara que la situación “no es tan grave”, mientras en la realidad, un adulto mayor fue captado solicitando agua en las inmediaciones de la Unidad Administrativa Municipal, sede del propio gobierno local.

El hecho ocurrió apenas horas después de las declaraciones del edil, cuando el hombre de la tercera edad fue visto pidiendo acceso al recurso básico, lo que generó indignación entre ciudadanos que señalaron la evidente contradicción entre el discurso oficial y las condiciones que enfrentan diversos sectores de la población.
La imagen, difundida entre la ciudadanía, ha sido interpretada como un símbolo del problema que persiste en la ciudad, donde mientras desde el poder se minimiza la crisis, en las calles hay personas que no cuentan ni siquiera con lo indispensable para subsistir.
El caso se suma a los reclamos por la falta de soluciones efectivas ante el desabasto de agua, intensificando los cuestionamientos hacia las autoridades y su respuesta frente a una problemática que continúa afectando a la población.
