En una votación inusual en el Senado realizada el 25 de marzo por la noche, Morena y sus aliados terminaron rechazando uno de los puntos centrales del Plan B de la reforma electoral, al aprobar por unanimidad una reserva del Partido del Trabajo que elimina la modificación al artículo 35 sobre la revocación de mandato.

El hecho ocurrió cuando los propios senadores de Morena se sumaron a los votos del PT y de la oposición —PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— para frenar la propuesta que buscaba adelantar la consulta y permitir su coincidencia con la elección de 2027, lo que representaba el eje principal de la iniciativa impulsada desde el Ejecutivo.

La decisión dejó intactas las reglas aprobadas desde 2019 y evidenció una fractura dentro del bloque oficialista, ya que previamente las reservas de la oposición habían sido rechazadas, pero en este caso Morena respaldó la propuesta de su aliado para evitar que su propio proyecto avanzara.

El resultado marca un revés político para el partido, ya que el elemento central de su reforma no fue aprobado y quedó fuera del dictamen, en un proceso que mostró divisiones internas y falta de cohesión en la estrategia legislativa.

El Instituto V-Dem de Suecia colocó a México fuera del grupo de democracias en su Democracy Report 2026, al clasificar al país como una autocracia electoral desde 2024, señalando como causa principal la consolidación del poder político de Morena en el Ejecutivo y su control de mayorías legislativas.

El informe, elaborado por el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Gothenburg, advierte que este cambio se originó tras el proceso político iniciado en 2018 y se ha profundizado con la expansión del control institucional del partido gobernante, incluyendo reformas que impactan al Poder Judicial y reducen los contrapesos.

De acuerdo con el análisis, Morena concentra poder en distintos niveles del Estado, lo que ha derivado en un debilitamiento de la independencia institucional, configurando un sistema donde existen elecciones, pero con instituciones subordinadas al poder político.

El reporte también ubica a México por debajo de países como India, Perú, Hungría, Serbia y Senegal en calidad democrática, señalando un deterioro institucional vinculado a un proceso sostenido de concentración de poder.